Hoy en día tenemos una diversidad de percepciones y realidades sobre el concepto de "Genérico". Incluso se utiliza como una expresión para referirse a un producto que tiene que ver con otro que en su momento fue el original o innovador y que tiene un peso tan solo por el nombre de la marca. En los mercados de consumo esto es muy claro por que la marca lo es todo. Existe un lazo afectivo del consumidor con la misma de tal manera que se desarrolla una "lealtad a la marca" que lo hace ser un fiel consumidor, en ocasiones hasta independiente del precio. Sin embargo en nuestro sector farmacéutico este proceso es más complejo. Primeramente por que la toma de decisiones conlleva varios "recomendadores" sobre el consumidor final, que es el paciente, y que influyen sobre su elección definitiva. El médico consultado que receta, el farmacéuta que ofrece opciones, la experiencia de otros familiares, el precio inicial, la oferta del mismo, la experiencia personal, etc..
En los mercados desarrollados, Europeos o de los Estados Unidos, el medicamento genérico tiene una participación alta que llega en ocasiones a los 30%, 40%, ó 50%. Incluso algunos países latinos tienen 2 dígitos de participación a diferencia de nuestro mercado mexicano que no llega al 1% en valores y 5% en unidades por lo que al mercado auditado tradicional se refiere. Por supuesto tiene mucho que ver la claridad con que la Ley en materia de salud permite la participación de la competencia en este mercado.
Hoy en día nuestra regulación lo que busca es la renovación de los registros para dejar al menos en la ley 2 tipos de productos: los genéricos y los innovadores. Pero en el léxico del marketing farmacéutico por supuesto que la marca continuará impactando a los médicos prescriptores que buscan no perder el control de sus rectas, que nos sean cambiadas en la farmacia. Pero por otro lado la realidad de los pacientes en nuestro país en búsqueda de mejores opciones que brinden seguridad y precio haciendo que nuestro consumidor final se encuentre en una disyuntiva de elección que hoy al menos no tiene claro para discernir. En la industria farmacéutica genérico es sinónimo ¿de qué?. Seguramente una respuesta nos dará el paciente en términos de si le dió alivió a su dolor, el farmacéuta si tiene el margen de ganancia que busca y el laboratorio si hay mercado para buscar volumen.
Los próximos meses serán interesantes en el seguimiento de esta construcción de mapas mentales que se desarrollarán en un mercado que cada vez tiene más apertura y necesidad de ser desarrollado.
¿O tu que opinas?
Enviado
Thu, Aug 27 2009 2:39 AM
por
Raúl Sosa