En caso de sobredosis debe iniciarse inmediatamente el tratamiento de urgencia.
Síntomas: Los efectos de sobredosis con antihistamínicos pueden variar desde depresión del sistema nervioso central (efecto sedante, apnea, disminución de la lucidez mental, colapso cardiovascular) o estimulación (insomnio, alucinaciones, temblores o convulsiones). Otras señales y síntomas pueden ser mareos, tinnitus, ataxia, visión borrosa e hipotensión. Los síntomas de estimulación es más fácil que ocurran en los niños, como también síntomas y signos similares a los provocados por la atropina (sequedad de boca, pupilas dilatadas y fijas, rubor, temperatura alta y síntomas gastrointestinales).
Con paracetamol las manifestaciones de sobredosis agudas son palidez, náuseas, vómito, anorexia y gastralgia. La sobredosificación puede inducir hepatotoxicidad. Pueden existir alteraciones del metabolismo de la glucosa y aún acidosis metabólica, aumento en la concentración de aminotransferasas, bilirrubina y tiempo de protrombina.
En el envenenamiento grave. Puede encontrarse insuficiencia hepática y necrosis tubular.
Tratamiento: Se debe individualizar el tratamiento, considerando utilizar cualquier medida estándar para eliminar el medicamento que aún no se ha absorbido, incluyendo carbón activado, lavado gástrico y catárticos salinos.
El tratamiento de los signos y síntomas de una sobredosis es sintomático y de soporte. No deben emplearse estimulantes (agentes analépticos). Se pueden utilizar vasopresores para el tratamiento de la hipotensión. Para controlar las convulsiones se pueden utilizar barbitúricos de corta duración, diazepam o paraldehído. La hiperpirexia, especialmente en niños, puede requerir de tratamiento con baños de esponja tibios o una manta hipotérmica. La apnea debe tratarse con apoyo ventilatorio.
En el caso de sobredosis de paracetamol, se debe efectuar lavado gástrico después de haber administrado metionina oral o la administración intravenosa de N-acetilcisteína.